
En pleno corazón de Andalucía y concretamente en la provincia de Sevilla es donde se encuentra situada la localidad de Osuna, una población que tiene su origen hace más de tres mil años y que, sin duda alguna, es una de las joyas más bellas que tiene la citada comunidad autónoma.
Por tal motivo, merece la pena realizar una visita a dicha villa para poder admirar in situ algunos de sus monumentos más importantes como sería el caso de los siguientes:
Iglesia Colegial de Nuestra Señora de la Asunción. Como La Colegiata se conoce a esta edificación que data del siglo XVI y que se situó sobre los terrenos de lo que fue la antigua Iglesia del Castillo. En ella sobresale especialmente el Santo Sepulcro que está considerado como una de las más bellas joyas del Renacimiento en nuestro país.

Universidad de Osuna. En el año 1548 fue cuando se puso en pie la mencionada edificación civil que se enmarca dentro del estilo renacentista y que fue mandada construir por el IV Conde de Ureña (Juan Téllez-Girón). Entre los espacios más significativos que posee la misma habría que destacar su patio central, la capilla o la conocida Sala de la Girona.
Las pinturas de dicha estancia así como las fachadas de la Universidad, destacando especialmente su portada, son otros de los principales valedores de este edificio de Osuna que se ha convertido en uno de los monumentos imprescindibles que tiene la citada ciudad sevillana.

Dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla se encuentra enclavada la localidad de Constantina. Una villa esta, de unos 6.500 habitantes aproximadamente, que cuenta con un antiquísimo pasado pues en las cuevas que las circundan pudieron encontrarse muestras de la existencia de vida humana en ella durante el período Calcolítico.
Por ello, quien visite este municipio tendrá la oportunidad de descubrir uno de los rincones más bellos de la provincia sevillana y con más monumentos. En concreto, aquí queremos darte a conocer una pequeña guía de lugares imprescindibles para conocer en él:
Castillo. Como Bien de Interés Cultural está catalogada dicha fortaleza que se asentó en un cerro del Valle de la Osa sobre un castro romano y que fue puesto en pie durante la época de dominación musulmana. Su aljibe, el patio de armas o sus torres eran y son algunos de los elementos más característicos del mismo.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación. Uno de los símbolos monumentales de Constantina es este templo religioso que se construyó en el siglo XIV y que está marcado por su contundente estilo mudéjar. Uno de los grandes arquitectos renacentistas de la provincia como fue Hernán Ruiz II participó en la edificación creando su bella torre.
Iglesia de Nuestro Padre Jesús. Su cúpula semiesférica es uno de los elementos más reseñables de esta construcción que tiene su origen en el siglo XVIII.
El Convento de Santa Clara o la Iglesia de la Concepción son otros de los monumentos más interesantes para visitar en esta villa sevillana.

Cuando en Sevilla se habla de Triana se habla de magia, de un barrio tradicional, de un lugar donde el arte se respira y se siente. Por todos estos motivos, y por otros muchos más, este espacio se convierte en uno de los que más visitan los turistas que llegan a la ciudad hispalense y para acceder a él nada mejor que hacerlo a través del conocido Puente de Triana, que se ha convertido en uno de los símbolos de la barriada.
Puente de Isabel II es, sin embargo, el nombre oficial de esta citada construcción que une Triana con el centro de la urbe y que se sitúa por encima del río Guadalquivir.
Dos ingenieros franceses, Ferdinand Bennelot y Gustavo Steinacher, fueron los que a mediados del siglo XIX, más concretamente entre el año 1845 y el año 1852, acometieron la puesta en marcha de este mencionado puente con el que se vino a sustituir al antiguo, el de Barcas.

En hierro es como está realizado aquel que destaca por dos señas de identidad: primero, porque fue el primer puente fijo que existió en la urbe y segundo, porque está considerado como una de las joyas de la arquitectura del hierro a lo largo del siglo XIX en España.
Todo ello ha dado lugar a que el mismo esté catalogado como Bien de Interés Cultural. A lo largo de la historia ha tenido que someterse a distintas modificaciones en base a los cambios y necesidades de los tiempos. Sin embargo, ha conseguido mantener su esencia.

Que tiene un color especial, lo que se da en llamar “duende” y mucha magia es algo que siempre se ha dicho de la ciudad de Sevilla que tiene el privilegio de ser una de las urbes más bellas de todo el país. Eso se debe a su luz, al río Guadalquivir y, por supuesto, al conjunto de rincones que posee y que merecen ser visitados por cualquier turista.
Si tú vas a visitar próximamente a aquella aquí te damos a conocer algunos de esos monumentos que no debes dejar pasar la oportunidad de admirar in situ:
La Catedral. Parte del Patrimonio de la Humanidad es este templo que tiene el honor de ser el más extenso de tipo gótico que existe en todo el mundo. En el año 1433 fue cuando se erigió aquel que está conformado por una serie de rincones y elementos de gran valor como sería el caso de la Capilla Real donde se encuentran los restos de importantes figuras de la historia de España como Alfonso X el Sabio o Pedro I el Cruel, sin olvidar la tumba de Cristóbal Colón.
La Giralda. El campanario de la citada catedral es esta que se ha convertido en uno de los símbolos de Sevilla. Su construcción se inició en el siglo XII y destaca porque mide 104 metros de altura.

La Plaza de España. Una de las partes de “La Guerra de las Galaxias” o la mítica “Lawrence de Arabia” son algunas de las películas que tomaron como escenario a este rincón hispalense que data del año 1929 y que cuenta con unos 50.000 metros cuadrados de superficie.

A cualquier persona que viva o que disfrute de unas vacaciones en la ciudad de Sevilla seguro que sus pasos le llevan más de una vez hasta la mítica Calle Sierpes. El centro de la urbe hispalense es dicha rúa que se ha convertido en la zona comercial por antonomasia de aquella.
En la zona de la Plaza de San Francisco, donde se encuentra situado el Ayuntamiento, es donde da inicio la misma que finaliza en la Plaza de la Campana. Un recorrido este que hará que quien pasee por el mismo descubra, entre otras cosas, algunas de las tiendas más antiguas y significativas de toda Sevilla entre las que se encuentras tabernas y confiterías.
No obstante, en esta calle peatonal también se pueda disfrutar de comercios actuales que giran entorno a la moda tanto desde un punto de vista textil como joyero.

Espaderos fue el primer nombre que tuvo Sierpes, que adquiriría este a partir del siglo XV. Pero esta no es la única historia que merece la pena destacar de la misma. También hay que subrayar que, además de lo citado, andar por la misma es tener la posibilidad de descubrir una serie de hechos y lugares importantes en la vida de esta ciudad. Así, por ejemplo, en aquella se encuentra el edificio que ejerció como cárcel del escritor Miguel de Cervantes, y también se halla enclavado el jardín donde por primera vez se plantó un tomate en el continente europeo.
En Semana Santa, donde se convierte en escenario de las salidas procesionales de algunos de los pasos más importantes de Sevilla, o en Navidad, donde se engalana con luces y en ella se pueden disfrutar de las típicas castañas asadas, son en las dos fechas donde es más bello pasear por Sierpes.
Dentro del Patrimonio de la Humanidad se encuentra registrada la Giralda, el símbolo de la ciudad de Sevilla que además tiene el privilegio de ser una de las construcciones más importantes de España.
En concreto dicho monumento es el campanario de la Catedral hispalense, el templo gótico más grande de Europa, y llega a superar lo 100 metros de altura contando también a la escultura que está en su cúspide y que recibe el nombre de El Giraldillo. Este a su vez merece resaltarse de igual manera por el hecho de que es la escultura renacentista en bronce más grande del Renacimiento en nuestro continente con sus más de cuatro metros de altura.
Simplemente por todas cuestiones merece la pena visitar a la Giralda que está compuesta por varios cuerpos que pertenecen a distintos estilos artísticos. Así, por ejemplo, nos encontramos con la zona correspondiente a lo que fue un antiguo alminar almohade que data del siglo XII y también con otra parte cristiana que es la que corresponde al cuerpo de las campanas y que fue realizada en el siglo XVI por el afamado arquitecto renacentista Hernán Ruiz el Joven.
El hecho de que fuera construida tomando como ejemplo el alminar de la Mezquita Kutubia que existe en Marrakech es una de las singularidades de esta construcción sevillana que puede ser visitada. En concreto los turistas que lo deseen pueden subir a la torre y disfrutar desde su cima de unas espectaculares e impresionantes vistas de toda la urbe andaluza.
Cualquiera que haya visitado Sevilla sabe perfectamente que dicha urbe andaluza cuenta con un amplio patrimonio arquitectónico y artístico que merece la pena visitar y entre él destacan algunas edificaciones que sorprenden por su singularidad. Este sería el caso concreto del Archivo General de Indias.
El descubrimiento de América fue el hecho que motivó el que la mencionada ciudad se convirtiera en el único puerto comercial existente con aquel continente. Por eso, se aumentó de manera considerable el número de transacciones económicas que se llevaban a acuerdo en esta tierra y también el número de comerciantes que acudían a la misma para cerrar compras o ventas.
Dichos personajes se reunían entorno a la catedral para hablar de negocios y en días de lluvia incluso se adentraban en el templo para realizar esta tarea, lo que traía consigo el malestar de las autoridades religiosas.
Ante tal situación, el rey Felipe II decidió llevar a cabo la construcción de la Casa Lonja de Mercaderes que finalmente pasó a convertirse en el Archivo General de Indias. En el año 1584 fue cuando se iniciaron las obras que llevaron a que este escenario abriera sus puertas definitivamente en el año 1598.
Ladrillos rojos y piedra fueron los materiales utilizados para edificar esta construcción de dos plantas que tiene como eje un gran patio central y que destaca por su espectacular escalera. En su interior sorprende la colección de más de 40.000 legajos que conserva así como de 8.000 mapas pertenecientes todos ellos a instituciones como el Consejo de Indias, la Real Compañía de La Habana o la Casa de la Contratación.

Pasear por Sevilla es ir descubriendo a cada paso numerosos monumentos y construcciones de gran valor histórico y artístico. Así, por ejemplo, si decidimos recorrer las rúas que conforman su judería nos encontraremos con una edificación de indiscutible belleza como es el Palacio de Mañara, que está catalogada como Bien de Interés Cultural.
Miguel de Mañara, conocido por ser el impulsor del Hospital de la Caridad, es quien nació en este edificio de estilo renacentista cuyos orígenes se remontan a la Edad Media y más exactamente al momento en el que en esta zona se encontraba bajo lo que era la dominación musulmana.
Sin embargo, tiempo después, cuando se produce la reconquista cristiana este palacio sufre una remodelación y se le añade un patio con marcado estilo mudéjar. No obstante, hay que subrayar que desde entonces con el paso de los siglos se irían realizando nuevas reformas en el mismo y que sería utilizado para cumplir distintas funciones: colegio, fábrica de corcho, vivienda, cuartel militar o colegio, entre otras.

Hoy es una de las dependencias de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y quien la visite debe saber que cuenta con una serie de elementos que merece la pena subrayar como sería el caso, por ejemplo, de la fachada que data del año 1540 y que se caracteriza por las columnas de orden toscano que posee.
De la misma forma, habría que resaltar el valor del patio central, el zaguán o las yeserías existentes.

Muchas son las edificaciones que se han convertido en símbolos de la ciudad de Sevilla y entre ellas habría que hablar de la Real Fábrica de Tabacos. Un edificio este, actual sede del Rectorado de la universidad hispalense, que conserva su nombre porque en el pasado tuvo el privilegio de ser la primera fábrica de tabacos de toda Europa.
En el siglo XVIII fue cuando se construyó en piedra dicha edificación que tiene además el hándicap de que es uno de los más bellos ejemplos de lo que es la arquitectura industrial de Andalucía y de España.
Junto a la conocida Puerta de Jerez, en unos antiguos enterramientos de origen romano, es donde se levantó esta fábrica de la que se encargaron profesionales de la talla de Diego Bordick, Ignacio Sala o Sebastián Van der Borcht.
185 x 147 metros son las dimensiones que posee aquella, una gran extensión que hace que en cuanto a monumentos sólo exista una construcción que la supere: el Monasterio de El Escorial, en Madrid.

Varios son los estilos que pueden apreciarse a lo largo y ancho de este edificio. Así, por ejemplo, desde el punto de vista renacentista este está presente tanto en lo que son los patios como en ciertos aspectos de la fachada.
Mientras, el barroco se aprecia con más notabilidad en su fachada. Y más concretamente en elementos como el balcón balaustrado o en el conjunto de columnas que posee.
Merece destacarse igualmente que esta Real Fábrica de Tabacos de Sevilla ha sido el escenario donde se rodó en el año 2003 la película Carmen, de Vicente Aranda, que estuvo protagonizada por Paz Vega.
Escrito por
maria merino |

27 de junio de 2012 |
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Sevilla es una ciudad llena de interesantes monumentos arquitectónicos y artísticos que merece la pena visitar y entre ellos habría que destacar un singular palacio. Nos estamos refiriendo al Palacio de los Dueñas, famoso actualmente porque es propiedad de los Alba, con la Duquesa de Alba al frente.
En el siglo XV fue cuando se construyó dicho edificio, Bien de Interés Cultural, que ha jugado un importante papel en la historia, entre otras cosas, no sólo porque acogió en su momento el tercer enlace matrimonial de la citada aristócrata sino también porque en él nació el gran poeta Antonio Machado.
Una de las principales viviendas de la ciudad hispalense es esta que se caracteriza por su marcado estilo renacentista aunque también se encuentran elementos góticos, mudéjares u otros más autóctonos.

Un gran patio con elementos platerescos, el escudo del ducado de Alba que fue realizado en el siglo XVII en azulejo y con marca tradición trianera, el altar mayor de la capilla con símbolos de la cerámica sevillana del siglo XVI o el salón de la parte superior del palacio son algunos de los elementos más significativos de esta construcción.
No obstante, tampoco hay que olvidar que en ella puede admirarse una magnífica colección de arte en la que destacan obras y trabajos de artistas de la talla de José de Ribera, Sorolla, Luca Giordano, Zuloaga, Jacopo Bassano o Gonzalo Bilbao.