
La belleza y limpieza de sus playas son las que han conseguido que la localidad gaditana de Zahara de los Atunes se convierta en una de las más turísticas de toda la provincia. Pero sería injusto determinar que estas son el único atractivo que tiene la tierra.
Así, quienes decidan pasar unos días en uno de los hoteles de Zahara de los Atunes tendrán la oportunidad de descubrir también el amplio conjunto de monumentos y lugares de interés que tiene. Entre ellos se encuentran los siguientes:
Palacio Jadraza. En el siglo XVI fue cuando se construyó esta edificación, también llamada Palacio de los Duques de Medina Sidonia, que se ha convertido en uno de los principales símbolos de la urbe y en una de sus joyas artísticas más relevantes, como así lo demuestra el hecho de que esté catalogada como Lugar de Interés Etnológico. A los mencionados nobles perteneció dicho palacio que además fue en el que el ilustre Miguel de Cervantes escribió su obra titulada “La Ilustre Fregona”.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen. Del siglo XVII es, por su parte, este templo que se erigió en honor a la que está considerada como Patrona de los Navegantes. Su belleza arquitectónica y ornamental son los principales valedores del mismo que se establece como uno de los lugares de necesaria visita en Zahara de los Atunes.
La Plaza de Tamarón, el Cortijo del Moro o los obeliscos de las Marcas del Mar son igualmente interesantes y especiales en esta población.

A los apasionados de la música seguro que al hablar de Chipiona se les viene la mente a Rocío Jurado, y es que la “gran voz de España” nació en esta villa gaditana que siempre llevó por bandera a cualquier lugar a donde fuera.
Al norte de la provincia de Cádiz, y próximo a municipios como Sanlúcar de Barrameda, es donde se encuentra situado este pueblo que ya existió en la Antigüedad y que toma al mar como uno de sus principales atractivos. Sus playas son así uno de los rincones favoritos de cualquier visitante que llegue al mismo.
No obstante, este también podrá hacer su estancia mucho más interesante si se anima a visitar algunos de los rincones más significativos que posee como sería el caso, por ejemplo, de su faro. Este tiene el privilegio no sólo de ser el símbolo de Chipiona sino también de ser la construcción de este tipo más grande e importante de toda España y una de las más significativas del mundo.

En la segunda mitad del siglo XIX, concretamente en el año 1867, fue cuando se erigió dicho faro en la zona conocida como Punta del Perro. Los 70 metros de altura son los que alcanza aquel que desde sus inicios se convirtió en pieza fundamental para que los barcos pudieran transitar con absoluta seguridad y normalidad.
El segundo monumento importante dentro de la villa, en parte gracias a la fama nacional que le dio Rocío Jurado, es el Santuario de Nuestra Señora de Regla, que tiene su origen en el siglo XIV.

Seguro que cuando oyes hablar de Barbate se te viene a la mente la pesca. Y es que esta localidad de Cádiz tiene una gran actividad pesquera que despierta el interés de muchos turistas. No obstante, dicha villa es mucho más, cuenta con un amplio número de atractivos que aquí queremos darte a conocer por si tienes pensando pasar una estancia en la misma:
El Tómbolo de Trafalgar. Este es un monumento natural, conformado por un pequeño istmo y el Cabo de Trafalgar, que se ha convertido en uno de los símbolos de este rincón gaditano que en el pasado fue escenario de la famosa Batalla de Trafalgar (1805). En él se puede disfrutar no sólo de unas espectaculares vistas sino también de diversos yacimientos arqueológicos, romanos y musulmanes, y del faro.

Ermita de San Ambrosio. Como Bien de Interés Cultural está catalogado este templo paleocristiano que actualmente es uno de los valores más importantes de la arquitectura religiosa de la villa.
Castillo de Zahara de los Atunes. A finales del siglo XIII tiene su origen esta fortaleza, también conocida como Castillo de la Chanca, que se puso en pie con el claro objetivo de guardar y proteger en ella todos los instrumentos y barcos que se utilizaban para la pesca del atún durante la época del año en la que se nos pescaba. Pero no sólo eso, también funcionó como experto vigía para prever los posibles ataques de piratas y de fuerzas enemigas en general.

Una de las localidades más significativas del sur de España es, sin duda alguna, Algeciras pues está considerada como la puerta para entrar al país desde el continente africano. Pero no sólo es importante por este motivo sino también porque tiene el honor de ser la primera ciudad que los musulmanes fundaron en la Península Ibérica y lo hicieron poniéndole el nombre de Al-Yazirat Al-Hadra.
Romanos o nazaríes fueron otros de los ciudadanos que a lo largo de los siglos poblaron esta tierra que hoy se ha convertido en uno de los rincones turísticos por excelencia de Andalucía y de la provincia de Cádiz. Y es que en ella se pueden encontrar todo tipo de actividades para disfrutar de unas vacaciones.
Así, entre sus atractivos destacan sus playas, dotadas de gran belleza, donde se puede gozar no sólo de un baño sino también de la práctica de diversos deportes acuáticos. En concreto, cinco son las playas que tiene: El Rinconcillo, El Chinarral, Getares, La Concha y San García.

No obstante, otra de las actividades más interesantes que se pueden realizar en esta ciudad es llevar a cabo un recorrido por alguno de sus monumentos más significativos como sería el caso de los vestigios de la Mezquita Aljama del siglo VIII, la Plaza Alta, los hornos romanos de El Rinconcillo, el Acueducto o la Capilla de Nuestra Señora de Europa.
De la misma manera tampoco hay que pasar por alto el coger uno de los barcos que operan en la urbe para poder conocer Gibraltar, Tánger o Ceuta.
Escrito por
maria merino |

3 de enero de 2013 |
0 comentarios
Categorias:
Cádiz y
Pueblos De Cádiz | Etiquetas:
Algeciras,
cadiz,
Capilla de Nuestra Señora de Europa,
El Chinarral,
El Rinconcillo,
Getares,
Gibraltar,
La Concha,
Mezquita Aljama,
San García,
Tánger

Si hay un monumento que nadie puede dejar de conocer cuando visite Cádiz ese no es otro que la afamada Puerta de Tierra. Y es que el mismo no sólo es el único vestigio que queda de la antigua muralla que protegía la ciudad de posibles ataques enemigos sino que además es el espacio que se encarga de unir las dos partes de la urbe: el casco antiguo y la parte más moderna.
En el siglo XVI es donde tiene su origen esta construcción que ahora nos ocupa pues fue en aquel momento cuando las autoridades gaditanas pertinentes decidieron poner en pie la muralla. Y así partiendo de ella y tras tomarse la decisión de que esta se ampliara y modificara para mejorar su estructura y funcionamiento fue cuando se puso en pie la Puerta de Tierra.
Entorno al año 1756 fue más exactamente cuando comenzaron las obras de la misma que corrieron a cargo del arquitecto gaditano Torcuato Cayón de la Vega, suegro del también afamado arquitecto Ventura Rodríguez.

Este citado maestro le otorgó una singularidad especial al monumento que nos ocupa pues tomó la decisión de erigirla más como un retablo religioso que como la fortificación que tenía que ser. De ahí que llame especialmente la atención su portada que está realizada en mármol labrado.
Es significativo asimismo resaltar que una especie de arco del triunfo fue el que se decidió levantar para que así ejerciera como una auténtica puerta para acceder al interior de la ciudad andaluza.

Cádiz es una de las provincias de España que cada año recibe más turistas en busca de disfrutar de espectaculares playas. Y estos encuentran lo que andan buscando en localidades gaditanas como es el caso de Zahara de los Atunes, sita al sur de dicha provincia y que limita con Barbate y Tarifa.
Este núcleo poblacional, al igual que otros de la tierra, cuenta con un amplio número de atractivos turísticos, sin embargo, el conjunto de sus playas se convierte en el más importante y significativo.
Y es que en esta tierra existen diversos arenales que son un auténtico placer para los amantes del binomio sol y mar. En concreto, entre los más significativos se encuentra, por ejemplo, la del Cabo de la Plata que también es conocida por el nombre de Playa de los Alemanes.
En ella no sólo se puede tomar el sol, darse un baño o practicar actividades acuáticas sino que también se da la oportunidad al visitante de disfrutar de unas puestas de sol absolutamente increíbles. Y eso sin olvidar tampoco que en ella se erige el conocido como Faro de Camarinal o Faro de Gracia, que se construyó sobre una antigua edificación del siglo XVI.

Además de la citada, también hay que subrayar el valor de la playa de Zahara, que se compone de ocho kilómetros de longitud. Sus aguas cristalinas es uno de los principales valedores de la misma pero también la bella estampa que genera al fundirse el azul del mar con el verde de la vegetación que existe en dicha zona.
Sin lugar a dudas una de las construcciones arquitectónicas más identificativas y propias de la comunidad autónoma de Andalucía es el cortijo. Este se puede definir como una casa en el campo que se caracteriza por sus grandes dimensiones pues cuenta con dos áreas claramente delimitadas: la vivienda y las instalaciones dedicadas a labores agrarias o ganaderas.
Una de las construcciones de este tipo más significativas se encuentra en Cádiz, y más concretamente al norte de la misma, en la localidad de Trebujena. Una población de gran interés artístico y cultural pues, entre otras cosas, destaca porque sus dunas fueron el escenario donde Steven Spielberg rodó El imperio del sol en la década de los años 80.
Como decíamos en este municipio se encuentra situado el conocido Cortijo de Alventu que fue construido en el siglo XVIII y que está muy en relación con los privilegios del Duque de Media Sidonia.
Esta construcción típicamente andaluza se caracteriza porque arquitectónicamente ha sido erigida teniendo como eje central un gran patio de gran belleza. No obstante, tampoco hay que pasar por alto que posee un singular pórtico almenado.
Y todo ello sin olvidar que en su interior albergó unos vestigios de gran valor artístico e histórico. En concreto en sus tierras se halló un enterramiento eneolítico, muy parecido a otros que se encontraron en la provincia.

La Catedral Nueva, la Santa Cruz sobre el mar o la Santa Cruz sobre las aguas son algunos de los nombres que recibe la Catedral de Santa Cruz que se erige altiva en la ciudad de Cádiz. Una construcción religiosa esta que comenzó a erigirse en el año 1722 y que es conocida fundamentalmente por poseer una cúpula amarilla.
Desde todos los puntos de la urbe se puede admirar este templo que se encuentra situado en la Plaza de la Catedral y que se ha convertido en uno de los símbolos indiscutibles de esta mencionada población andaluza.
Vicente Acero, Gaspar Cayón, Torcuato Cayón, Miguel Olivares, Manuel Machuca y Juan Daura fueron los maestros que participaron a lo largo de distintos periodos en la edificación de esta sede episcopal en la que se mezclan a la perfección tres estilos claramente diferenciados como son el barroco, el rococó y el neoclásico.

Cualquier visitante que decida entrar en esta catedral descubrirá esa conjunción artística y también una serie de rincones y elementos de gran valor. Entre los mismos se halla, sin lugar a dudas, la cripta que se encuentra bajo la capilla mayor y bajo el nivel del mar donde descansan los restos de artistas gaditanos de gran renombre como sería el caso de José María Pemán o Manuel de Falla.
De la misma forma, tampoco hay que pasar por alto la belleza y valor del coro, la monumental custodia de plata realizada por Enrique de Arfe o templete neoclásico.

Si tuviéramos que hablar de Cádiz y de cómo se vivió en dicha ciudad la Ilustración podríamos establecer muchos comentarios y datos al respecto, sin embargo, nos vamos a quedar con su faceta arquitectónica y artística. Y en este sentido podemos recalcar que la principal construcción de dicho período es la Cárcel Real.
En el año 1792 fue cuando, debido a la mala situación en la que se encontraba la prisión existente, se toma la determinación de poner en construcción una nueva cuyo proyecto se encargaría al arquitecto gaditano Torcuato Benjumeda, que tiene el honor de ser uno de los más importantes artistas de este tipo en el ámbito neoclásico que existió en toda la comunidad autónoma andaluza.
Así, dos años después, comienzan las obras de esta edificación civil que en cuanto a su estructura podemos determinar que gira entorno a un gran patio central. Y es que a su alrededor se levantan tanto las distintas celdas para los presos como el resto de instalaciones y dependencias necesarias.

Sus pilastras toscanas o su fachada, caracterizada por sus columnas adosadas y sus semicírculos ciegos, son algunos de los elementos más significativos de dicha Cárcel Real en la que también destaca la inscripción que se sitúa en la portada principal.
En concreto recoge una frase de Concepción Arenal, escritora española y una de las líderes del movimiento feminista en el siglo XIX, que reza así: “Odia al delito, compadece al delincuente”.

Si tuviéramos que hablar de la ciudad de Cádiz podríamos hacer referencia a un amplio número de atractivos que la identifican y la convierten en una urbe con un encanto especial. Sin embargo, uno de los elementos que más la definen y la simbolizan es, sin lugar a dudas, la conocida Torre Tavira.
Como Bien de Interés Cultural está catalogada dicha construcción, de carácter vigía, que destaca por ser el punto más alto de todo lo que es la Cádiz Vieja. Así, se sitúa a unos 45 metros de altura sobre el nivel de altura lo que supone que desde ella puedan admirarse unas vistas impresionantes.
En el siglo XVIII fue exactamente cuando se erigió esta torre, de marcado estilo barroco, que se halla enclavada en la Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño, que ejerce en la actualidad como Conservatorio.

Desde su puesta en marcha a esta torre se le encargó la misión de ejercer como la encargada de vigilar de manera oficial el puerto de Cádiz. Así, lo realizó desde el año 1778 dicha construcción que debido a esta labor recibió el nombre de quien llevó a cabo en un primer momento dicha tarea desde ella: Antonio Tavira, teniente de fragata.
Cualquier visitante que acceda a la misma podrá disfrutar no sólo de las distintas exposiciones que alberga sino también de la llamada Cámara Oscura, que se ha convertido en una de las atracciones gaditanas que nadie quiere perderse. Se trata de un área que, gracias a un singular sistema óptico, permite disfrutar en una gran pantalla de todo cuanto acontece en el exterior.