
La ciudad jienense de Baeza, declarada junto a Úbeda Patrimonio de la Humanidad, es uno de los rincones más especiales que existen en la provincia desde un punto de vista histórico y artÃstico. Y es que cuenta con una serie de monumentos que sorprenden y hacen despertar la admiración de cuantos los visitan.
Uno de los que consigue dejar con la boca abierta a los turistas es, sin lugar a dudas, la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza, que está considerada como una de las de mayor historia de toda AndalucÃa.
En el siglo XIV, sobre los terrenos donde se asentó una antigua mezquita del siglo XI, fue cuando comenzó a ponerse en pie este templo de estilo renacentista que, a pesar de todo, también conserva una serie de elementos que proceden de la edificación anterior como serÃa el caso de su torre-alminar, que es el lugar más antiguo que tiene aquel.

Cualquier visitante que llegue a esta catedral podrá admirar el citado espacio pero también otros que igualmente cuentan con un gran valor y una riqueza inigualables. Entre los mismos están la fachada gótico-mudéjar también llamada como Puerta de la Luna, su gran bóveda o decoraciones del gran Andrés de Vandelvira.
Y todo ello sin olvidar tampoco la Capilla de San José que fue realizada por el citado artista, la tracerÃa gótica, los capiteles platerescos o la Capilla Dorada, que se encuentra situada en lo que son los pies del templo.
Motivos más que suficientes, por tanto, para realizar una parada en dicha Catedral durante la visita a Baeza.

El palacio más espectacular que existe en la provincia de Jaén y uno de los más majestuosos de España. Asà es como puede definirse al Palacio de las Cadenasde la villa de Úbeda, que está catalogado como Bien de Interés Cultural en la categorÃa de Monumento Nacional.
Palacio Vázquez de Molina es también como se conoce a dicha construcción palaciega que se enmarca dentro de lo que es el estilo renacentista y que actualmente, y desde el año 1850, ejerce como Ayuntamiento de la mencionada urbe.
En el año 1546, por orden de Juan Vázquez de Molina que era el sobrino del secretario del rey Felipe II (Francisco de los Cobos), fue cuando comenzó a erigirse esta edificación como vivienda que con el transcurso de los siglos también funcionó como convento y finalmente como ayuntamiento.

El arquitecto Andrés de Vandelvira es quien se encargó de realizar el proyecto de esta citada construcción que tiene como corazón un espectacular patio central que cuenta con mármol de estilo genovés y que ofrece una imagen similar a la de ciertos edificios propios de la Florencia renacentista.
Su fachada, sin lugar a dudas, es uno de los elementos más relevantes y sorprendentes de este palacio donde destacan especialmente los balcones y los diversos ojos de buey que la identifican.
No obstante, tampoco hay que pasar por alto el zaguán, el reloj mural de 1604, la lonja o los lienzos del pintor José Tamayo que adornan el salón de plenos.

Como Bien de Interés Cultural está catalogada la Catedral de Málaga, la Santa Iglesia Catedral BasÃlica de la Encarnación, que tiene el privilegio de ser uno de los más bellos ejemplos del arte renacentista que existe en toda la comunidad autónoma andaluza. No obstante, también cuenta con una serie de matices góticos y barrocos.
En el periodo comprendido entre el año 1528 y el año 1782 fue cuando se levantó este majestuoso templo de Málaga en cuya edificación participaron dos grandes maestros de la historia de la arquitectura. Por un lado está Diego de Siloé, autor de la gran Catedral de Granada, y por otro se encuentra Andrés de Vandelvira que tiene como uno de sus trabajos más significativos a la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda.
Sobre una antigua mezquita fue donde se construyó este templo que ahora nos ocupa que destaca por diversos elementos de gran valor como serÃa, por ejemplo, el caso de su fachada principal en la que pueden admirarse unas espectaculares y monumentales columnas que pertenecen al orden corintio.

Su bello patio de naranjos o su torre norte, que alcanza los 93 metros de altura, son igualmente significativos en esta catedral malagueña en cuyo interior llama especialmente la atención la capilla mayor que fue realizada por Diego de Vergara o el coro que es obra del magnÃfico escultor Pedro de Mena.
De la misma forma hay que resaltar el Tesoro del Museo Catedralicio en el que se encuentran obras de arte pertenecientes a Alonso Cano, Claudio Coello o Enrique Simonet.