
Almería es una provincia llena de lugares con gran encanto y entre los mismos se encuentra la villa de Cuevas de Almanzora. Se trata de un municipio, sito al norte de aquella, que cuenta con un amplio número de monumentos que se han convertido, sin lugar a dudas, en su máximo atractivo turístico.
En concreto, entre todos aquellos habría que destacar los siguientes:
Castillo del Marqués de los Vélez. En el siglo XVI fue cuando se puso en pie dicha fortaleza por orden del entonces Marqués de los Vélez, Pedro Fajardo. En lo alto de la colina fue donde se procedió a poner en pie la misma, de marcado estilo gótico, que ha conseguido conservarse en perfecto estado.
Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Uno de los templos más importantes que existen en Cuevas de Almanzora es este que se edificó en el siglo XVIII y que, desde el año 1983, está catalogado como Monumento Histórico Artístico Nacional.
Yacimiento arqueológico de Baria. En la pedanía de Villaricos es donde se puede disfrutar de este rincón histórico que permite a sus visitantes descubrir lo que fue la cultura fenicia.

Yacimiento arqueológico de Fuente Álamo. Clave dentro de la cultura argárica, la de los pueblos del sudeste de la Península Ibérica durante lo que fue la Edad del Bronce, es este espacio citado.
El Convento de San Francisco, la Ermita de San Diego o el Alcázar de la Sultana son otros de los lugares que también merecen ser visitados en Cuevas de Almanzora.
Uno de los rincones naturales más bellos que existe en toda la comunidad autónoma es el de Cabo de Gata, en la costa de Almería. Un enclave donde se puede disfrutar de la naturaleza en estado puro y donde queda patente la riqueza paisajística de la misma.
Entre los principales atractivos de dicho espacio se encuentran, sin lugar a dudas, el conjunto de sus playas que son muy apreciadas por vecinos y visitantes porque se alejan de las características que tienen las playas urbanas. En este caso, se trata de arenales donde las formaciones rocosas y las vistas se convierten en los auténticos protagonistas.
Veamos algunas de las playas que nadie puede dejar de conocer en este lugar:
Ancón de Cabo de Gata. Esta se puede decir que es una de las más auténticas y es que prácticamente es virgen lo que hace que se pueda disfrutar de un baño teniendo como escenario un marco idílico. Lo mejor, sin duda alguna, sus espectaculares e inolvidables puestas de sol.
El Mónsul. Esta es una de las playas más afamadas de la zona y se encuentra situada más concretamente en la localidad de San José. Su extensión y sus aguas transparentes son las dos principales señas de identidad de este enclave que está presidido por una gran roca.
La Cala de los Toros. En La Isleta del Moro es donde, sin embargo, se ubica esta playa que destaca por las rocas que la rodean y por su arena fina y gris.
Almería es conocida por sus playas, por su desierto y por construcciones históricas como sería el caso de la Alcazaba. Sin embargo, tampoco hay que obviar otro de sus principales atractivos: el yacimiento prehistórico de Los Millares, que tiene el privilegio de ser uno de los más importantes de la Edad del Cobre que existe en todo el continente europeo.
Entre las localidades de Gádor y Santa Fe de Mondújar es donde se sitúa este enclave que da nombre a una cultura arqueológica que se desarrolló y extendió tanto por lo que hoy es Andalucía como por el Levante.
En una colina próxima al río Andarax es donde más concretamente se ubica dicho yacimiento, descubierto a finales del siglo XIX por Luis Siret, que es un poblado datado entre los siglos IV y III a.C.
Las distintas recreaciones realizadas y los vestigios que se han encontrado y que allí permanecen dan a conocer que en este asentamiento se establecieron murallas, torres y una necrópolis. Esta última tiene una extensión aproximada de dos hectáreas y alberga un total de más de cien tumbas de diversa tipología.
Así, en cuanto a ajuares funerarios se pueden admirar desde adornos realizados con cáscara de huevo de avestruz o marfil hasta herramientas de cobre, cerámicas decoradas e ídolos creados con piedra y hueso.
Por todas estas razones, y por otros muchos elementos más que se conservan en Los Millares y que hacen referencia a factores de aquel poblado de Almería como la economía o la sociedad, merece la pena realizar una visita.

Que la provincia de Almería está íntima y estrechamente relacionada con la industria cinematográfica es algo sabido por todos pues en su desierto, el de Tabernas, se han rodado no sólo algunos de los westerns más importantes de la historia de este arte, como Por un puñado de dólares (1964), sino también otros filmes de diversos géneros que se han convertido en referentes indiscutibles. Entre estos últimos se incluyen Lawrence de Arabia (1962), Patton (1970), Conan el Bárbaro (1982), La historia interminable (1984), Indiana Jones y la última cruzada(1989) o Hable con ella (2002).
El hecho de que esta ciudad y el séptimo arte estén tan unidos hace inevitable que quien visite la urbe pueda conocer in situ espacios que muestran dicha relación como el Parque Oasys, donde se rodaron muchos de esos filmes, o laCasa del Cine.

Este último centro cultural se encuentra situado en el conocido Cortijo Romero y fue inaugurado en el año 2011. Toma como sede un palacete del siglo XIX que tiene el privilegio de haber alojado durante sus años de existencia a muchas de las estrellas de Hollywood que rodaron en estas tierras como sería el caso de Yul Bryner o Peter O´Toole.
Recorrer las distintas estancias de esta Casa del Cine supondrá conocer a fondo los rodajes y anécdotas de algunas de las películas citadas así como las localizaciones que se tomaron como escenario o a las figuras que las dirigieron y protagonizaron.

Almería es una ciudad que cuenta con una amplia serie de atractivos turísticos que no hay que dejar de visitar pues nos mostrarán la belleza y la riqueza de esta tierra. Entre todos ellos hay uno que quizás no sea tan conocido como otros pero que se recomienda admirar pues destaca por su singularidad.
Nos estamos refiriendo al Cable Inglés. Se trata este de un cargadero de mineral que tiene el privilegio de ser un espectacular ejemplo de lo que es la arquitectura realizada en hierro. Como Bien de Interés Cultural está catalogada dicha construcción que fue erigida en el periodo comprendido entre finales del siglo XIX y principios del XX y que se realizó siguiendo las directrices impuestas por la conocida escuela de Gustave Eiffel.

Este muelle-embarcadero en concreto fue realizado con hierro, acero, madera y hormigón y surgió con motivo del importante crecimiento de la explotación minera que se vivió en aquel citado tiempo. Más concretamente podemos decir que pertenece a la sociedad “The Alquife Mines and Railway Company Limited” que era la empresa, con sede en Glasgow, que se encargaba de explotar las minas de Alquife y que decidió llevar a cabo dicha construcción en la que destaca la utilización de más de 3.000 toneladas de acero que procedía de fundiciones escocesas.
A principios de los años 70 fue cuando dejó de funcionar como tal este Cable Inglés que próximamente va a ser sometido a una restauración para albergar tanto salas de exposiciones como un complejo de ocio y un mirador.

La ciudad de Almería es conocida tanto dentro como fuera de las fronteras españolas, fundamentalmente, por el conjunto de enclaves naturales que posee tales como playas, parques o incluso espacios de incalculable belleza o valor como el desierto de Tabernas.
Sin embargo, esta urbe andaluza es mucho más. También ofrece la posibilidad a quien la visite de conocer la riqueza de su patrimonio arquitectónico que está representado por un sinfín de edificaciones de calado como sería el caso, por ejemplo, del Santuario de la Virgen del Mar que está catalogado como Monumento Histórico-Artístico.
En la segunda mitad del siglo XVI fue cuando se acometió la construcción de este templo que es admirado y afamado, entre otras muchas cosas, porque posee una talla de la Virgen del Mar de gran belleza. Esta es policromada, fue realizada en madera de roble, no llega al metro de altura y está datada en el siglo XV.
Una imagen esta que tiene una interesante historia detrás pues parece ser que fue encontrada en la Playa de Torregarcía en el año 1502 por Andrés de Jaén, y desde entonces se halla protegida en el camarín existente en la iglesia.

Su portada, realizada en cantería, así como su bóveda de cañón o la sacristía son algunos de los elementos más significativos de este santuario al que anualmente acuden muchos devotos y creyentes en busca de ayuda o consuelo por parte de la citada virgen.

Almería es una de las provincias andaluzas más bellas desde el punto de vista natural y es que cuenta con una serie de rincones medioambientales que llaman la atención por su singularidad y espectacularidad. Y entre ellos se hallan, sin lugar a dudas, sus playas que cada año reciben multitud de visitantes llegados de diversos puntos de la geografía mundial.
Entre aquellas podríamos destacar algunas que se han convertido en el destino ideal de muchos turistas para disfrutar de sus vacaciones:
Los amantes de deportes náuticos como el surf, la vela o el submarinismo no pueden dejar pasar la oportunidad de dejarse maravillar por la Playa de San Miguel de Levante pues en ella encontrarán todos requisitos necesarios para practicar aquellos. Su arena oscura y el conjunto de servicios que ofrece son otros de los elementos que la convierten en ideal para muchos visitantes.
La Bandera Azul que posee la Playa de San Miguel de Poniente es la que ha convertido a este arenal en uno de los rincones favoritos para disfrutar de una jornada de sol y mar en la que relajarse, descansar y divertirse.

Para espectacular, sin duda alguna, la Playa de La Garrofa que destaca porque en ella se encuentra un acantilado que deja a cualquiera con la boca abierta. Piedras y arena oscura son las que le dan forma.
La Playa de San Telmo, Las Olas o el conjunto de calas vírgenes del Cabo de Gata son otros de los rincones playeros que merece la pena disfrutar.

El desierto de Tabernas o playas paradisíacas como la de Mojácar son algunos de los principales atractivos que posee Almería y que son conocidos por todos, nacionales y extranjeros. Enclaves maravillosos que consiguen que cada año hasta ellos lleguen muchos turistas en busca de disfrutar plenamente de una escapada.
Sin embargo, no son las únicas riquezas que posee dicha provincia. Así, por ejemplo, también cuenta con un interesante patrimonio arquitectónico y artístico como sería el caso de la famosa Alcazaba que se erige en la capital.
En el año 955 fue comenzó a erigirse esta fortaleza árabe que tiene el privilegio de ser la más grande de cuantas construyó la cultura musulmana en nuestro país. Un hecho que supone, entre otras cosas, que pueda divisarse desde cualquier punto de la ciudad.
Más exactamente esta edificación se constituye por tres áreas o recintos diferentes. Así, en primer lugar existe el campamento militar y refugio de la población en caso de asedio. En segundo lugar nos encontramos con el castillo cristiano que fue construido, por orden de los Reyes Católicos, en el siglo XV.

Y finalmente, el tercer edificio que conforma esta Alcazaba de Almería es el conocido Palacio de Almotacín, del que hoy se conserva un interesante yacimiento arqueológico, y que en el pasado fue residencia real. Baños, mezquita y comercios dieron forma a este emplazamiento de gran belleza y valor artístico.
Los lunes son los únicos días de la semana que está cerrado este monumento cuya entrada es gratuita para los ciudadanos de la Unión Europea y que tiene un precio de 1,50 euros para el resto de visitantes que no lo sean.
La provincia de Almería es uno de los rincones de Andalucía que está conformado por más municipios de gran interés cultural y patrimonial.
Entre ellos se encuentra la villa de Roquetas de Mar que está situada en pleno corazón de la Comarca del Poniente Almeriense.
Visitar la citada localidad es tener la oportunidad de poder disfrutar de un sinfín de rincones de belleza incomparable como es el caso, por ejemplo, del Castillo de Las Roquetas, también llamado de Santa Ana, que fue construido en el siglo XVII y que en estos momentos, después de haber sido rehabilitado, ejerce como museo.
Igualmente destacables son el conocido Faro de Roquetas que se ha convertido en un símbolo de la ciudad o la torre vigía de los Cerrillos que se enmarca dentro de la época nazarí.
No obstante, entre todos ellos hay que destacar un lugar que sobresale por su valor por encima de ellos. Nos estamos refiriendo al yacimiento arqueológico de la Ribera de la Algaida que está catalogado como Bien de Interés Cultural.
En el año 1859 fue cuando se produjo el descubrimiento de este espacio cultural e histórico que nos permite conocer un entorno donde permanece la huella de diversas etapas durante
las que fue poblado y que abarcan desde la Edad del Cobre hasta el siglo XII.
Restos de cerámica ibérica, piezas de cerámica de la citada Edad del Cobre, esculturas
romanas, un fondeadero natural o una aldea pesquera árabe son algunos de los elementos de
los que pueden disfrutarse en dicho yacimiento.

En el Litoral Almeriense es donde se encuentra enmarcada la localidad de Mojácar. Un rincón de Andalucía que consigue atraer cada año a un numeroso grupo de turistas tanto por sus playas como por la belleza intrínseca del pueblo, donde las influencias árabes están patentes en la estructura y apariencia de sus calles.
Y es que en otros tiempos fue parte de África, pero eso sería hasta el año 1488 cuando definitivamente pasa a ser española. Sin embargo, como decíamos, de ese pasado aún conserva ciertas características como sus típicas casas blancas que le otorgan al municipio una luz deslumbrante.
Quien visite el lugar gozará de muchas opciones para disfrutar y entre ellas el conocer monumentos y enclaves de interés tan importantes como el Mirador del Castillo, la Iglesia de Santa María que data de 1560, o la singular Plaza del Parterre. Y decimos singular porque en otros tiempos fue un cementerio árabe.
De la misma forma tampoco hay que perderse el admirar la Puerta de la Ciudad, de 1574, o la Casa del Torreón que fue reformada en el siglo XVIII y que en el pasado ejerció como el lugar de cobro de los impuestos que se debían abonar al pasar por la mencionada puerta.
Así es Mojácar, bella e histórica.